Alargamiento del pene: ¿Qué tipos de cirugía hay para aumentar su longitud?

ene 11, 2016 0 Comments in hombre by

Mucho se ha escrito sobre si alargar el pene es posible y, hace un tiempo, dedicamos un post completo al tema en el que analizábamos sobre todo si es o no conveniente. Puedes leerlo aquí. Para los que estén decididos, hay que responder a la siguiente pregunta: ¿cómo se logran esos ansiados centímetros de más?

El aumento de longitud del pene o aumento volumétrico, como lo llamamos en nuestros Centros, se consigue a través de la cirugía de alargamiento del pene o faloplastia.

Consideraciones previas de la intervención para alargar el pene

En manos de cirujanos expertos, no entraña ningún riesgo adicional a los propios de cualquier cirugía bajo anestesia. Sin embargo, es frecuente leer información en contra de esta cirugía e incluso llega a ser abiertamente desaconsejada por algunos médicos, bien por desconocimiento sobre la técnica o por ignorancia sobre dónde derivar al paciente, en la mayoría de casos.

Hay otros factores que han contribuido a la mala prensa en torno a la cirugía para el alargamiento del pene:

Empleo de técnicas poco eficaces no protocolizadas y/o la no aplicación de los cuidados específicos durante el proceso post-operatorio para consolidar los resultados.

• Ausencia de estudio anatómico previo que determine si la cirugía es viable. Este paso es fundamental y determinará si el paciente cuenta con una anatomía que permita una cirugía exitosa. No se puede operar a todo paciente que lo solicita; de hecho, en nuestros Centros contamos con un porcentaje de aptos para la cirugía, (desde el punto de vista anatómico), de aproximadamente 5% de todos aquellos que lo demandan.

Falta de realismo a la hora de transmitir los resultados viables de una cirugía de aumento volumétrico. Si se albergan falsas expectativas y no se corrigen durante la visita pre-operatoria, lógicamente la cirugía de alargamiento del pene será un fracaso desde el punto de vista del paciente, a pesar de que el acto quirúrgico haya sido un éxito. Responder a todas las dudas y, sobre todo, no alentar expectativas poco realistas es una de las labores fundamentales del cirujano.

Si el paciente acude a nosotros con pretensiones que no se ajustan a la realidad, nuestra labor es desmitificar y ser muy claros en cuanto a lo que cabe o no esperar, pues de lo contrario, el paciente estará desconecto tras la intervención. Un paciente que a pesar de las explicaciones pertinentes continúa ofuscado en falsas esperanzas, debe ser descartado para la cirugía.

¿Cuáles fueron los inicios de la faloplastia?

La técnica quirúrgica para un aumento de longitud del pene más eficaz, se describió por primera vez en 1990 por el cirujano chino Dr. Long Dao Chao, quien ideó un abordaje quirúrgico que consiste en realizar una incisión en la zona infrapúbica, junto a la base del pene, en forma de “V” invertida a través de la cual se accede al ligamento suspensorio del pene y a los ligamentos cuneiformes bilaterales.

Este ligamento es el que ancla el pene a la base del hueso pélvico y proporciona sujeción cuando está en erección. Al seccionarlo se consigue que la parte del pene que no se ve, la que permanece en el interior de la cavidad pélvica, se extraiga hacia afuera y así se consigue que esa parte del pene que estaba oculta, salga al exterior.

→ En definitiva, se trata de extraer unos centímetros de pene, centímetros que ya existen pero que están ubicados en el interior del cuerpo.

Contrariamente a lo que se pueda imaginar, no se añade nada en un aumento de longitud del pene ni se introduce ninguna prótesis, a diferencia de lo que sucede en el aumento de pecho de las mujeres, donde el tamaño se elige mediante una prótesis.

¿Qué podemos esperar de una cirugía de alargamiento de pene?

La pregunta más habitual es cuántos centímetros se podrán conseguir con una cirugía de alargamiento de pene y la respuesta no es tan clara como cabría esperar precisamente porque no depende de la elección de una prótesis como sucede con la cirugía de pecho.

El punto de partida es la propia anatomía del paciente y las características que ésta nos ofrezca, que son las que determinarán en gran medida el resultado. Actualmente se consigue una media de 3,6 centímetros de longitud, apreciable sobre todo en flacidez. Esta estadística es sobre los más de 400 casos de aumento de longitud del pene llevados a cabo por el doctor Rosselló.

¿Qué técnicas quirúrgicas son más eficaces?

A día de hoy se sigue utilizando la técnica del doctor Long Dao Chao pero, tras más de 20 años de experiencia en este tipo de cirugía, el doctor Rosselló Barbará y doctor Rosselló Gayá han perfeccionado el abordaje quirúrgico hasta protocolizarlo y el proceso post-operatorio de forma notable para consolidar resultados.

El tipo de cirugía más conveniente lo determina el cirujano en la primera visita, tras la exploración anatómica.

Lo que debe primar a la hora de elegir cirujano para el aumento volumétrico del pene es la experiencia y que sea especialista en el aparato genital masculino (urólogo o andrólogo). Se desaconseja ponerse en manos de un cirujano plástico para esta intervención a excepción de aquellos que han seguido una formación específica en alargamiento del pene.

Para aquellos interesados en la cirugía de aumento de grosor o aumento de diámetro del pene, disponemos de información relativa a esta técnica aquí. Se puede realizar la cirugía de aumento de longitud y de diámetro en el mismo acto quirúrgico.

De hecho, el aumento de longitud por vía quirúrgica es algo que se suele ofrecer a pacientes que se someten a una cirugía de implante de prótesis de pene o de rectificación de curvatura de pene (o enfermedad de La Peyronie), pues el acortamiento del miembro es un efecto secundario a su patología principal.

¿Puede haber complicaciones o efectos secundarios adversos?

Cualquier acto quirúrgico tiene cierto riesgo y no debe tomarse a la ligera, pero con un estudio pre-operatorio y siguiendo las indicaciones médicas durante el post-operatorio, no tiene por qué surgir ningún problema.

La complicación más habitual en una cirugía de aumento volumétrico tiene su origen en el pre-operatorio y hemos hecho referencia a ella en párrafos anteriores: si el paciente alberga expectativas falsas, la complicación post-operatoria más común será la insatisfacción con el resultado.

Esto es aplicable a las expectativas en cuanto a incremento de tamaño pero también es aplicable a lo que se espera conseguir a nivel anímico.

Un estudio psicológico del paciente y una entrevista pausada permitirán detectar si el paciente pretende solucionar ciertos aspectos o carencias a través de la cirugía, que realmente requieren de otro tipo de tratamiento médico o psicológico.

→ No existe riesgo de que la capacidad de erección del paciente se vea afectada tras esta cirugía ni tampoco su fertilidad o reflejo eyaculatorio.

La sección del ligamento suspensorio, en ocasiones, provoca que el ángulo de erección tras la cirugía se vea algo disminuido pero la rigidez será la misma. En concreto y por poner un ejemplo, si el paciente tiene un ángulo de 90º en erección en relación a las piernas, es posible que tras la cirugía, se pierda 5-10º de ángulo debido al efecto de seccionar el ligamento suspensorio.

El paciente debe valorar si esta posibilidad de cambio estético (insistimos en que no afecta a la función) es asumible o si es motivo suficiente para no someterse al acto quirúrgico.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

5 × cuatro =